Los primeros pasos en la genealogía no son difíciles, pero profundizar en las indagaciones genealógicas se convierte en una tarea más complicada.
Todo aquél que se dedica a la investigación familiar se da cuenta rápidamente de que a la hora de crear un árbol genealógico la velocidad del proceso se invierte a medida que se avanza en él. Los primeros datos de un árbol genealógico se consiguen fácilmente, pero cuanto más se retrocede en el árbol, tanto más difícil se presenta la empresa de encontrar a los siguientes ancestros.
Te aconsejamos que preguntes en primer lugar a tus padres, abuelos o tíos. Recopila fotos e intenta acceder a registros y libros de familia. Con esta información llegarás, por regla general, como mínimo hasta la cuarta generación.
En los siguientes artículos te ofrecemos pautas sobre: