La Sociedad Genealógica del Norte de México nos introduce en su página web una interesante disciplina de la genealogía: la genealogía molecular. Esta ciencia se sirve de la información genética que contiene el ADN de las personas para determinar la consanguinidad entre ellas y elaborar el árbol genealógico de su familia.
La genealogía basada en el ADN de los individuos se caracteriza por la fiabilidad de sus resultados. Según los expertos
de la Sociedad Genealógica del Norte de México, los linajes basados en la informaciones genéticas determinan vínculos que de otro modo “no se podrían detectar mediante genealogías basadas sólo en nombres, registros escritos o tradiciones orales”. Es decir, en el mundo hay muchas personas que se llaman “José García”, pero la codificación genética, exclusiva para cada individuo, “marca la diferencia entre personas de parentesco cercano y aquéllas con las que tan sólo se comparte el nombre”.
Todos sabemos que el ADN es hereditario y que gran parte de las características físicas y psicológicas de una persona es producto de la transmisión genética de sus progenitores. Con todo, “es posible utilizar el ADN no sólo para identificar a personas de forma individual, sino también a los miembros de una misma familia, tribu o población”, aseguran los miembros de la Sociedad Genealógica del Norte de México.






























