Punto de partida
Registra todo lo que sabes en el momento de empezar, personas, nombres, datos, lugares de nacimiento y de residencia, y no olvides algo muy importante, si pretendes investigar ampliamente tu familia, escribe todo lo que vas encontrando, indicando de dónde viene la información para poder volver a la misma fuente si te hace falta más tarde.
Pregunta a la familia
Entrevista a los miembros de la familia. Todos te pueden dar información que te sea útil. Los parientes mayores además te podrán informar sobre tus abuelos, tatarabuelos y primos lejanos de los que tú ni siquiera tienes conocimiento.
Archivos parroquiales
Si tienes los datos del lugar de nacimiento aproximado de una persona puedes consultar en las iglesias los libros parroquiales de bautizos, matrimonios y fallecimientos para averiguar datos que te pueden ayudar a buscar las personas de la siguiente generación. A veces es útil consultar también los archivos de las diócesis, si se ha centralizado la información de la región que buscas.
Registro Civil
Los Registros Civiles también proporcionan información de nacimientos, bodas y fallecimientos locales, pero ten en cuenta que has de estar legitimado para solicitar tal información: sólo te la darán si estás en la línea directa familiar del pariente solicitado. Dependiendo de los países los registros se pueden remontar más o menos en el tiempo, pero por regla general no hay registros fiables anteriores a 1850.
Fotografías antiguas
Documentos y fotografias antiguas te pueden poner sobre la pista sobre numerosos datos de tu familia, sobre personas, lugares y acontecimientos. Cuanto más antiguas son más dificil es indentificar la información, pero las fotografías te dan una perspectiva mucho más cercana sobre las personas que buscas.






























